La importancia de la higiene bucal

La higiene es una de las principales formas de preservar nuestra salud. Dentro de la higiene diaria no debemos olvidar el cuidado de nuestra boca durante todas las etapas de la vida, ya que la falta de ésta podría acarrear múltiples enfermedades.

 

La cavidad oral presenta un ecosistema altamente diverso, con hasta 600 especies microbianas diferentes que colonizan los diferentes hábitats. El biofilm oral (placa bacteriana) es una compleja y organizada comunidad de microorganismos que pueden cooperar entre sí y que conducen a la creación de condiciones propicias para la supervivencia de las especies bacterianas más exigentes. Estas bacterias patógenas que se encuentran en el biofilm oral son responsables de la etiología de las dos principales enfermedades orales: caries y periodontitis. Además, el descuido de la higiene bucal puede llegar a causar, a la larga, la pérdida de los dientes.

 

El objetivo de una buena higiene bucal es eliminar el biofilm oral y sus efectos nocivos sobre dientes y encías. Las principales pautas que se deben seguir son:

Cepillarse tres veces al día y prestar especial atención a puentes, coronas e implantes  para evitar la acumulación de placa dental bacteriana y así preservar la salud de la boca.

-El uso de un cepillo eléctrico puede mejorar nuestra higiene bucal porque el número de oscilaciones es mucho mayor que el manual y la limpieza es casi dos veces mayor que usando un cepillo de dientes tradicional.

– Para limpiar entre los dientes (espacios interproximales), utilizaremos las sedas o cintas dentales o, si los espacios son amplios, cepillos interproximales de diferentes tamaños. Es muy importante limpiar estas zonas al menos una vez al día, ya que representan un 40% de las superficies dentales. Por lo tanto, si no usamos la seda dental o los cepillos interproximales, estamos dejando sin limpiar casi la mitad de la boca.

-Realizar la limpieza lingual. Existen limpiadores o raspadores linguales especiales que facilitan este trabajo.

-Utilizar irrigadores bucales: La irrigación bucal está indicada en personas que quieren una limpieza en profundidad, en portadores de ortodoncia y portadores de implantes que necesitan una higiene meticulosa ya que tienden a acumular más biofilm oral (placa bacteriana) y en personas con necesidades concretas como diabéticos y personas con enfermedad periodontal.

El uso de los irrigadores bucales  como Waterpik® después del cepillado, proporciona una mejora significativa de la salud de las encías: controla la inflamación de las encías y la gingivitis, a la vez que reduce el sangrado. Además, ofrece una mayor sensación de limpieza y frescor de toda la cavidad bucal. Está clínicamente probado que los irrigadores Waterpik® en combinación con el cepillado manual consiguen una eficacia hasta el 93% superior en la mejora de la salud de las encías respecto a usar solamente el cepillado manual.

Entre toda la gama de irrigadores Waterpik hay que destacar:

 

-El Waterpik® traveler WP-300, de tamaño reducido e ideal para viajar

Waterpik® Inalámbrico Express WP-02 que  presenta un diseño ligero y portátil. Gracias a su funcionamiento a pilas no necesita enchufarse a la corriente y además permite su uso bajo la ducha al ser totalmente hermético e impermeable. Los irrigadores se complementan con múltiples accesorios para adaptarse a diferentes necesidades bucales, por ejemplo la higiene en portadores de ortodoncia, portadores de implantes, etc.

La gama Waterpik® también incluye  cepillos eléctricos con tecnología sónica de doble acción, Vitis Sonic S10 o S20.

Por su acción mecánica los filamentos vibran a alta frecuencia (vibración sónica) sobre la superficie del diente, consiguiendo una eliminación eficaz del biofilm bucal (placa bacteriana). Esta vibración sónica genera pequeñas burbujas (acción hidrodinámica) que se transmiten a través de la saliva por toda la cavidad oral, desorganizando el biofilm y evitando su adhesión, incluso más allá de dónde llegan los filamentos. Así se alcanzan incluso las zonas de difícil acceso como el margen de las encías o zonas interproximales.

 

¡¡No dejemos la higiene bucal de lado!!

 

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